Lo primero que hemos hecho ha sido ir a desayunar un delicioso zumo de fresas y frutoz rojos con yogurt, que hemos comprado en un puestillo callejero bajo la premisa de si no lo ves no sabes si lleva agua...
Después ha cambiar dinero y al metro en superficie para ir hacia el rio.
Nos hemos pillado un barquito que nos ha llevado hasta la parada del gran palacio, no sin antes casi bajarnos en dos o tres paradas anteriores. La para buena es Tan Chan.
Bajo un calor sofocante hemos recorrido el palacio que es IMPRESIONANTE lleno de cristalitos de colores, torres, figuras, pinturas murales y demás. Pero eso sí sin agua, con lo que casi morimos deshidratadas después de 3 horas pateando bajo un sol de justicia. Justo en la salida del palacio hay un bar donde venden agua por 10 baths que ha sido lo que nos ha vuelto a la vida. (Podían habernos pedido 6000 pero no les gusta abusar y son super buenos con los turis sedientos).
Despues hemos ido rodenado todo el palacio para llegar al templo budista Wat Po. Que parece pequeño pero que es enorme también. Ya muy cansadas hemos decidido dar por concluido nuestra mañana y hemos procecidido a ir a comer (debían ser las 16.00).
Hemos comido en una placita que está entre el templo y el palacio, un sitio turistico pero con comida muy rica. Nuestro primer Padthai!!!
Luego de vuelta al hotel, primero hemos intentado barquito, pero nos hemos confundido de dirección y aunque luego nos lo han explicado bien, hemos decidido pillar un taxi (al final entre todas sale mejor de precio) aunque claro está eso nos ha llevado a descubrir los grandes atascos de Bangkok.
Menudo ritmo, sólo comparable con los enormes contrastes que se aprecian. Ya nos describirás con más detenimiento las comidas y alguna foto de un taxi, interior y exterior.
ResponderEliminarComo principio es muy denso, sin desaprovechar ni un minuto.